Las profesiones de conserje, personal de mantenimiento y limpiador se caracterizan por la fiabilidad, la destreza y una gran atención al detalle. Garantizan la limpieza, el orden y el buen estado de los edificios. Son indispensables para el mercado inmobiliario, ya que las propiedades bien mantenidas conservan su valor, aumentan el confort de los residentes y causan una excelente primera impresión a compradores y arrendatarios durante las visitas.